Durante años, realizar un trámite público implicó para muchos enfrentar intermediarios irregulares que lucraban con la necesidad y la desinformación. Hoy, ese escenario comienza a cambiar. La Secretaría de Finanzas estatal ha intensificado operativos y estrategias para reducir el llamado “coyotaje”, una práctica que impacta directamente en la economía y confianza de la ciudadanía.
De acuerdo con la dependencia, las acciones implementadas han permitido disminuir de manera considerable esta actividad en las cuatro regiones del estado. El enfoque no solo se ha centrado en la vigilancia, sino también en acercar información clara a la población para evitar que caiga en manos de gestores ilegales.
El problema, advierten autoridades, radica en que quienes operan bajo este esquema no pertenecen a ninguna institución y actúan fuera de la ley, ofreciendo supuestas facilidades a cambio de pagos indebidos. Esto no solo representa un fraude, sino que perpetúa la desconfianza hacia los servicios públicos.
Ante este panorama, el llamado es directo: denunciar. Las autoridades insisten en que las quejas formales son clave para abrir procesos ante la Fiscalía y sancionar estas conductas, en un esfuerzo que busca recuperar la legalidad y transparencia en la atención ciudadana.