La violencia digital en San Luis Potosí ha alcanzado niveles preocupantes, luego de que se detectaran al menos 200 espacios que operan como mercados de explotación sexual en línea, donde se distribuyen y comercializan imágenes íntimas sin consentimiento. Así lo advirtió la activista Olimpia Coral Melo, en el marco de una conferencia sobre prevención y atención de este tipo de agresiones.
De acuerdo con la impulsora de la Ley Olimpia, estos espacios no son hechos aislados, sino parte de una red más amplia en América Latina que supera los dos millones de sitios dedicados a la difusión ilegal de contenido íntimo. Este fenómeno, explicó, representa una forma de violencia estructural que afecta principalmente a las mujeres.
Las cifras en la entidad son contundentes: nueve de cada diez víctimas son mujeres, mientras que el 84.2 por ciento de las agresiones son cometidas por hombres. Este patrón refleja una desigualdad persistente en entornos digitales, donde la vulneración de la intimidad se ha convertido en un problema creciente.
Aunque la legislación ha avanzado con la tipificación de estos delitos, la activista señaló que aún existen vacíos importantes, especialmente en temas relacionados con contenidos generados mediante inteligencia artificial y en la homologación de leyes entre estados. Además, subrayó que uno de los principales obstáculos para las víctimas es el acceso a pruebas, ya que gran parte de la evidencia se encuentra en plataformas digitales.
En ese sentido, acusó que las empresas tecnológicas no siempre colaboran con las autoridades, lo que dificulta los procesos legales. Indicó que una gran proporción de los casos depende de pruebas forenses digitales que permanecen bajo control de estas plataformas.
Finalmente, insistió en que el combate a la violencia digital debe ir más allá de sancionar, apostando por la prevención y la eliminación de condiciones que permiten la difusión de contenido sin consentimiento.