Con la llegada del periodo vacacional, San Luis Potosí activa un operativo estatal que busca anticiparse a emergencias en los principales puntos de afluencia. La estrategia no solo responde al incremento de visitantes, sino a la necesidad de reducir riesgos en espacios naturales y turísticos donde cada año se concentran incidentes.
Más de 150 elementos de Protección Civil serán distribuidos en distintas regiones del estado, en coordinación con autoridades federales, municipales y grupos voluntarios. Este despliegue se construyó a partir de un diagnóstico previo: 46 parajes turísticos fueron inspeccionados antes del arranque del operativo, lo que permitió detectar y corregir irregularidades en cinco de ellos.
La cobertura incluirá recorridos constantes en ríos, cascadas, presas, balnearios y pueblos mágicos, así como supervisión en establecimientos que reciben visitantes. A esto se suma la instalación de un puesto de mando para centralizar decisiones y responder de manera más ágil ante cualquier eventualidad, en un esquema que prioriza la prevención sobre la reacción.
El operativo también traslada parte de la responsabilidad a la ciudadanía. Autoridades han insistido en medidas básicas como revisar las condiciones de los vehículos, manejar con precaución y asegurar viviendas antes de salir. En un contexto donde el turismo crece, la seguridad se convierte en una tarea compartida que define el saldo final de la temporada.