La nostalgia vuelve a ser protagonista en la industria del entretenimiento. Netflix confirmó el desarrollo de una nueva versión de la icónica comedia romántica “Si yo tuviera 30”, una película que marcó a toda una generación y que ahora busca reconectarse con el público desde una perspectiva contemporánea, sin perder su esencia original.
El proyecto estará encabezado por Emily Bader y Logan Lerman, quienes asumirán los roles principales en esta reinterpretación. La producción también contará con un vínculo directo con la versión original: Jennifer Garner, protagonista de la cinta de 2004, participará como productora ejecutiva, lo que aporta continuidad y legitimidad a la nueva adaptación.
Detrás de cámaras, el filme estará dirigido por Brett Haley, quien vuelve a colaborar con Bader tras un proyecto previo, mientras que el guion corre a cargo de Hannah Marks con apoyo en la escritura. Aunque los detalles de la historia se mantienen bajo reserva, se ha adelantado que no será una copia exacta, sino una relectura que adapte el relato a las dinámicas actuales.
Más que un simple remake, la apuesta responde a una tendencia clara: revivir historias que ya probaron su impacto emocional. En este caso, el reto no solo será recrear la magia de una joven que despierta en la adultez, sino conectar con una audiencia que hoy consume el romance desde otros códigos, en una industria donde el pasado se reinventa para seguir vigente.