La transformación vial en la zona poniente de la capital potosina ya se percibe en el terreno. La construcción del paso a desnivel Arena Potosí entró en una nueva fase con el arranque de excavaciones para dar forma a los carriles centrales, una etapa clave que comienza a redefinir el flujo vehicular en uno de los puntos más transitados de la ciudad.
Previo a estos trabajos, se habilitó la circulación en un tramo estratégico mediante la colocación de carpeta asfáltica entre avenida de Las Torres y avenida Juárez, lo que ha permitido mantener el tránsito mientras avanza la obra. Sin embargo, el proyecto implica ajustes constantes que obligan a automovilistas a adaptarse a nuevas rutas y cambios temporales en la circulación.
En otros puntos del mismo corredor, las labores se concentran en la reubicación de infraestructura subterránea y la preparación del terreno para la construcción de terraplenes. Estas tareas, menos visibles pero fundamentales, buscan garantizar la estabilidad de la obra y evitar afectaciones futuras en servicios básicos.
El desarrollo del paso a desnivel no está exento de complicaciones para quienes transitan diariamente por la zona. Autoridades han pedido paciencia ante la carga vehicular y recomiendan utilizar rutas alternas como avenida Salk, además de respetar la señalización. A largo plazo, el proyecto promete mejorar la conectividad y reducir tiempos de traslado, pero por ahora, la ciudad atraviesa el costo inevitable de su propia transformación.