Un cuarto de siglo después de su creación, el Doctorado en Ciencias en Ingeniería Química de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí llega a sus 25 años con una historia que combina formación académica, investigación y evolución constante. La conmemoración reunió a docentes, egresados y estudiantes en un espacio que no solo evocó el origen del programa, sino que también proyectó su futuro en un entorno cada vez más tecnológico.
Durante la ceremonia, autoridades académicas destacaron el desafío que implicó fundar este posgrado en sus inicios, cuando apostar por la especialización científica significaba abrir camino en terreno incierto. Ese esfuerzo, coincidieron, permitió consolidar una comunidad que hoy impulsa el desarrollo tecnológico y la generación de conocimiento en el estado y más allá de sus fronteras.
El aniversario también sirvió para reflexionar sobre la transformación de la ingeniería química, que ha dejado atrás modelos tradicionales para integrar herramientas como la inteligencia artificial, el análisis de datos y el aprovechamiento de residuos. Este cambio obliga a replantear la formación de especialistas, en un contexto donde la innovación se vuelve indispensable para responder a los retos actuales.
Como parte de la jornada, se entregó la Cátedra Roberto Leyva a la investigadora Selene Sepúlveda Guzmán, reconocimiento que subraya la continuidad de una tradición académica enfocada en la excelencia. Además, el encuentro incluyó un simposio con temas emergentes y espacios de diálogo que delinearon los desafíos científicos del futuro, confirmando que el aniversario no solo celebra el pasado, sino que redefine el rumbo de la disciplina.