La Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (Segam) reconoció un déficit en la vigilancia de la calidad del aire en San Luis Potosí, debido a la falta de instalación de casetas de monitoreo suficientes en zonas de alta contaminación. Sonia Mendoza Díaz, titular de la dependencia destacó que por lo menos dos, son de necesidad urgente.
Con los datos disponibles hasta ahora, la Segam puede señalar que, en la zona metropolitana, los vehículos automotores son considerados como la principal fuente de contaminación aérea, en horarios de alto tráfico. Sin embargo, esto es debido a que de las cuatro casetas instaladas, dos residen en la capital potosina y una en Soledad de Graciano Sánchez.
Por otra parte, la funcionaria estatal reveló que existe un proyecto presupuestal para desarrollar dos nuevas estaciones. Una en la Zona Industrial cercana a municipios como Villa de Pozos y Villa de Reyes, mientras que otra, debería instalarse en el municipio de Tamuín, en la Huasteca donde, dijo, se generan altos niveles de gases causados por la industria agropecuaria.
No obstante, considerando que la dependencia recibió solo el 40 por ciento del recurso presupuestado para 2026 (20 millones de pesos), Mendoza Díaz admitió que la propuesta no ha sido emplazada en tiempo real. Además de que, se calcula, la adquisición de cada equipo especializado implicaría una inversión de entre cuatro a seis millones de pesos.
Cada mañana en San Luis Potosí, especialmente durante los días de frentes fríos, una "nata" gris contaminante deja, por lo menos, un registro visual de lo que entra en los pulmones de los potosinos. En ciudades de gran crecimiento industrial, la quema de combustibles, el polvo y la presencia de partículas finas -como PM10 y PM2.5-; aumentan el riesgo de enfermedades respiratorias, entre otros padecimientos de la salud.
Por todo lo anterior, el monitoreo de aire es importante en la procuración de una calidad de vida para los habitantes, no solo para responsabilizar el uso desmedido de vehículos automotores. A nivel Estado, además de las delimitaciones agropecuarias o de fábricas, también es necesario vigilar el impacto de otras industrias como las ladrilleras.