El gobierno de Nueva York anunció un plan de rediseño vial en los accesos al Puente de Brooklyn, con el propósito de optimizar la movilidad y reforzar la seguridad ante la llegada masiva de visitantes prevista por la Copa Mundial de la FIFA 2026. La iniciativa contempla modificaciones permanentes que priorizarán a peatones y ciclistas en uno de los cruces más transitados de la ciudad.
El alcalde Zohran Mamdani informó que el proyecto busca reducir la congestión y mejorar la circulación en la zona, que diariamente recibe a miles de personas. Las autoridades consideran que el torneo internacional incrementará de manera significativa el flujo turístico, por lo que se requiere una infraestructura más segura y eficiente. El plan forma parte de una estrategia urbana enfocada en movilidad sostenible y ordenamiento del tránsito.
De acuerdo con el Departamento de Transporte de Nueva York, las obras comenzarán durante la primavera y se prevé que concluyan antes del inicio del campeonato en junio de 2026. Este calendario permitirá que la nueva configuración esté en funcionamiento para atender la demanda adicional generada por el evento deportivo, que atraerá a aficionados de diferentes países.
Entre las principales modificaciones destaca la creación de una conexión exclusiva para bicicletas a lo largo de Centre Street, en Manhattan. Esta nueva ruta ciclista permitirá separar completamente el flujo de bicicletas del tránsito peatonal, lo que reducirá riesgos y mejorará la experiencia de movilidad. Actualmente, ambos usuarios comparten espacios limitados, lo que ha provocado saturación en horarios de alta afluencia.
El rediseño también contempla ajustes en la señalización, ampliación de áreas peatonales y mejoras en la accesibilidad para personas con movilidad reducida. Estas acciones buscan garantizar un tránsito más ordenado y seguro, además de fomentar el uso de medios de transporte alternativos en la ciudad.
Autoridades locales señalaron que la intervención no solo responde a las necesidades del Mundial 2026, sino que tendrá beneficios permanentes para residentes y visitantes. Con esta obra, Nueva York pretende fortalecer su infraestructura urbana, mejorar la movilidad sostenible y ofrecer un acceso más seguro al histórico Puente de Brooklyn durante y después del evento deportivo.