Ante la temporada de mayor riesgo de incendios forestales, la Coordinación Estatal de Protección Civil reforzó las acciones de capacitación dirigidas a brigadistas y exhortó a los ayuntamientos de la Huasteca Potosina a fortalecer su participación en la prevención y combate del fuego. El llamado se realizó durante una sesión del Comité Técnico del Manejo del Fuego celebrada en Ciudad Valles, donde se analizaron estrategias para enfrentar la temporada crítica.
Durante la reunión, el titular de la dependencia, Mauricio Ordaz Flores, subrayó la necesidad de que los gobiernos municipales asuman un papel activo y refuercen la coordinación con las autoridades estatales y federales. Señaló que la prevención es clave para reducir riesgos, por lo que pidió a los municipios dejar atrás prácticas que deleguen totalmente la responsabilidad y, en su lugar, fortalecer sus capacidades locales.
El funcionario destacó que, aunque existe respaldo institucional, es indispensable que cada municipio cuente con personal preparado y protocolos claros de actuación. Asimismo, enfatizó la importancia de proteger tanto a la población como a los ecosistemas, especialmente en una región con alta riqueza natural y susceptible a incendios durante los meses de calor.
Como parte de las acciones, se recordó la relevancia de cumplir con la Norma 015, que establece lineamientos para la realización de quemas controladas, así como la Norma 02, que contempla la integración de brigadas locales conformadas por entre cinco y diez personas. Estas medidas buscan mejorar la organización y la capacidad de respuesta ante emergencias.
Las brigadas municipales recibirán capacitación por parte de la Comisión Nacional Forestal y la propia Coordinación Estatal de Protección Civil. El objetivo es que cuenten con conocimientos técnicos y herramientas para realizar intervenciones seguras y eficaces, desde la prevención hasta el combate directo de incendios forestales.
Con estas acciones, el Gobierno estatal busca fortalecer la coordinación interinstitucional y mejorar la capacidad operativa en la región. La capacitación continua permitirá reducir riesgos, proteger áreas naturales y salvaguardar a las comunidades ante posibles contingencias derivadas de incendios forestales.