Por Redacción Contra Réplica

Israel restringe misa de Domingo de Ramos en Jerusalén y desata críticas

Bloqueo en el Santo Sepulcro marca un hecho inédito y reabre debate sobre libertad religiosa

La tensión en Oriente Medio alcanzó uno de sus símbolos más sensibles: la fe. Por primera vez en siglos, líderes de la Iglesia católica no pudieron acceder al Santo Sepulcro para celebrar la misa de Domingo de Ramos, luego de que la policía israelí impidiera el paso al Patriarca Latino de Jerusalén y a un sacerdote del templo, en medio de restricciones derivadas del conflicto en la región.

La decisión se enmarca en medidas de seguridad que limitan la apertura de sitios sagrados y reducen las concentraciones públicas a un máximo de 50 personas. Autoridades israelíes sostuvieron que la solicitud fue revisada y rechazada bajo estos criterios, en un contexto donde la guerra ha modificado la vida cotidiana incluso en espacios históricamente protegidos.

Sin embargo, la medida fue interpretada por el Patriarcado Latino como un precedente grave. Además de impedir la ceremonia en uno de los lugares más emblemáticos del cristianismo, ya se había cancelado la tradicional procesión desde el Monte de los Olivos, lo que para la Iglesia representa una afectación directa a prácticas religiosas con siglos de historia.

La reacción internacional no se hizo esperar. Gobiernos europeos condenaron la decisión y advirtieron sobre posibles violaciones a la libertad religiosa en Jerusalén. Desde el Vaticano, el papa León XIV también se pronunció, llamando a la paz y recordando que ningún conflicto puede justificarse en nombre de la fe, en un momento donde la espiritualidad también se ha vuelto terreno de disputa.