El fútbol amateur en San Luis Potosí dejó de ser local para mirar hacia fuera. Con el arranque de la Copa Potosí 2026, el torneo no solo regresa a las canchas, sino que da un salto en su alcance al sumar equipos internacionales, marcando un punto de inflexión en una competencia que busca consolidarse como referencia nacional.
En esta edición, escuadras provenientes de Estados Unidos y Perú se integran a un torneo que ya reúne a cerca de mil 400 futbolistas. La magnitud del evento también se refleja en su bolsa de premios, que alcanza los 1.9 millones de pesos distribuidos en distintas categorías, una cifra que eleva la exigencia y el atractivo competitivo.
Pero el impacto va más allá de lo deportivo. Con una expectativa superior a los 60 mil asistentes en sus diferentes sedes, la Copa Potosí activa una dinámica económica en la ciudad, impulsando sectores como el turismo, la hotelería y el comercio local. Cada partido no solo convoca aficionados, también mueve consumo y genera actividad en torno al evento.
Las sedes, que incluyen espacios como la Unidad Adolfo López Mateos, el Inpojuve y la Universidad Politécnica, con una final programada en el estadio Libertad Financiera, refuerzan la idea de que este torneo no solo es un escaparate amateur. Para muchos jugadores, representa la oportunidad de pisar escenarios cercanos al profesionalismo, en una plataforma que mezcla aspiración, talento y espectáculo.