Las calles cambian de ritmo en Semana Santa, y con ello, la movilidad también se transforma. Para acompañar las celebraciones religiosas y proteger a quienes participan en recorridos como la visita a los Siete Altares, autoridades municipales desplegarán un operativo especial que busca ordenar el tránsito sin interrumpir el sentido tradicional de estas fechas.
El dispositivo iniciará desde el Jueves Santo con presencia de elementos de vialidad en zonas cercanas a parroquias, donde se concentra la actividad religiosa. Sin embargo, será el viernes cuando el operativo alcance su punto más intenso, con cierres parciales en el primer cuadro de la ciudad a partir del mediodía, debido al desarrollo del viacrucis viviente.
Horas más tarde, alrededor de las 14:00, el centro quedará completamente restringido a la circulación vehicular por la Procesión de los Cristos. Para mitigar el impacto en la movilidad, se han definido rutas alternas en avenidas y calles clave, además de habilitar el Deportivo Casanova como espacio de estacionamiento, buscando equilibrar la tradición con la logística urbana.
Las autoridades también retirarán vehículos estacionados en la ruta del recorrido para evitar riesgos y permitir el paso seguro de los contingentes. La reapertura de vialidades será gradual hacia la noche, una vez concluidas las actividades. En este contexto, el llamado a la ciudadanía es claro: respetar las normas de tránsito y priorizar la seguridad colectiva en una de las celebraciones más significativas del calendario.