Una nueva queja por presunta agresión verbal y abuso de autoridad se registró en el Hospital Central Dr. Ignacio Morones Prieto, donde una paciente denunció el comportamiento de un elemento de seguridad que le habría impedido el acceso al inmueble durante el fin de semana. La afectada, identificada como Carmency, acudió ante la Dirección General del hospital para solicitar una investigación formal sobre los hechos.
De acuerdo con su testimonio, el incidente ocurrió el domingo 29 alrededor de las 15:40 horas en la entrada principal del hospital. La denunciante señaló que el vigilante le negó el ingreso de forma arbitraria y adoptó una actitud hostil desde el inicio del intercambio. Según la versión presentada, el elemento de seguridad utilizó expresiones ofensivas y mantuvo una conducta prepotente que generó un ambiente de tensión entre las personas presentes.
La paciente explicó que, ante la situación, solicitó la intervención de un superior; sin embargo, aseguró que el comportamiento del guardia continuó. Además, indicó que el trabajador habría lanzado comentarios intimidatorios relacionados con la posible difusión de un video del incidente, lo que incrementó su preocupación y sensación de vulnerabilidad.
Tras lo ocurrido, la afectada decidió presentar una queja formal ante las autoridades del nosocomio, en la que pidió el inicio de un procedimiento administrativo contra el elemento señalado. En el documento, también solicitó que se implementen medidas para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse y se garantice el trato digno a los usuarios del servicio médico.
La denunciante afirmó que el altercado le generó afectaciones emocionales y un sentimiento de intimidación, motivo por el cual pidió el seguimiento correspondiente. En su escrito, se menciona que los hechos podrían contravenir disposiciones relacionadas con el derecho a recibir atención en condiciones respetuosas y libres de violencia.
Hasta el momento, la institución no ha informado públicamente sobre las acciones que se emprenderán; sin embargo, la queja ya fue turnada a las áreas administrativas para su revisión. Se espera que, tras la investigación interna, se determinen posibles responsabilidades y, en su caso, la aplicación de sanciones conforme a la normativa vigente.