Por Redacción Contra Réplica

Beirut resiste tras una ofensiva aérea sin precedentes

Más de 250 muertos y cientos de heridos marcan uno de los episodios más violentos recientes en Líbano.

La noche cayó sobre Beirut con el estruendo de explosiones que no dieron tregua. La capital libanesa fue blanco de una ofensiva aérea de gran escala que impactó zonas densamente pobladas, dejando escenas de caos, edificios colapsados y una población que busca refugio entre la incertidumbre.

El saldo preliminar supera los 250 fallecidos y más de 800 personas heridas, cifras que reflejan la magnitud del ataque. Las detonaciones no se limitaron a un solo punto: también alcanzaron regiones del sur del país y el valle de la Becá, ampliando el impacto y complicando las labores de rescate en distintos frentes.

El episodio ocurre en un momento de tensión internacional, en medio de intentos por contener la violencia en Medio Oriente. Sin embargo, la ofensiva ha evidenciado la fragilidad de cualquier intento de tregua, al tiempo que reaviva las tensiones entre actores regionales y deja en evidencia la complejidad del conflicto.

Mientras tanto, la ciudad enfrenta las consecuencias inmediatas: hospitales desbordados, familias desplazadas y servicios básicos afectados. En este escenario, Beirut no solo intenta recuperarse del golpe, sino también adaptarse a una realidad donde la violencia vuelve a instalarse como parte del día a día.