Por Redacción Contra Réplica

Inflación repunta en marzo y aprieta el gasto familiar

El incremento de precios vuelve a encender alertas y rompe la racha de moderación

El respiro duró poco. En marzo de 2026, la inflación en México volvió a tomar fuerza y se ubicó en 4.59 por ciento anual, alejándose de la meta establecida y recordando que el control de precios sigue siendo una tarea pendiente. El dato no solo rompe la tendencia a la baja de meses anteriores, también reaviva la preocupación sobre el rumbo de la economía.

Detrás de la cifra hay un fenómeno que se siente en la vida diaria. El encarecimiento de alimentos, servicios y algunos energéticos comenzó a reflejarse con mayor claridad en los mercados y supermercados, donde cada compra implica ajustar decisiones. Lo que antes alcanzaba, hoy obliga a recortar, evidenciando la fragilidad del poder adquisitivo.

El aumento también plantea nuevos desafíos para las autoridades financieras. Con una inflación que vuelve a presionar, el margen de maniobra se reduce: contener los precios sin frenar el crecimiento económico se convierte en una ecuación cada vez más compleja. Las expectativas de estabilidad se enfrentan ahora a un escenario menos predecible.

Más allá de los indicadores, el dato de marzo tiene un eco social. Habla de familias que reorganizan su gasto, de pequeños comercios que absorben o trasladan costos, y de una economía que aún no logra estabilizarse del todo. La inflación, más que un número, vuelve a sentirse como una presencia constante en la rutina cotidiana.