Juan José Rodríguez, el autonombrado “Tigre”, es uno de esos raros casos en donde la perversidad y la ausencia de códigos permiten a una persona surgir de la nada. Sin haber concluido la primaria y sin ningún mérito trascendente, con su estilo tenebroso logró colocarse en altas esferas de la política y la vida de San Luis Potosí.
Es el perfil que encaja a la perfección en aquella crítica que hiciera el exgobernador Florencio Salazar al referirse a la actuación de algunos periodistas de esa época, a quienes llamó “los pandilleros del papel”.
Su incursión en el mundo de la información le permitió vender favores para obtener a cambio, dividendos económicos y beneficios personales y políticos, ofertándose siempre como asesor a cualquiera que caiga en el engaño.
Es de reconocer que, si bien no es un hombre inteligente, sí es listillo, y donde ve oportunidad obtiene cuotas financieras o favores políticos; y de quien no los recibe, los convierte en columnas donde, con calumnias y verdades a medias, presiona a personajes de la vida pública hasta obtener el famoso “chayote”.
De todos es sabido que hoy su decrépita participación en un medio local no le permite un ingreso suficiente para sostener el estilo de vida que siempre añoró. Entonces, ¿cómo ha logrado amasar su fortuna? Precisamente a través de pagos que recibe por servicios que presta a quienes hoy se encuentran encumbrados en la vida política y pública de nuestro estado.
“O me pagas o te pego”, esa es su más nutrida frase. Sin escrúpulos y con vulgaridad, deja ver lo que siempre ha sido, y lo que la sociedad potosina ha visto en él: un hombre impreparado, inculto, con una envidia permanente en su existencia y la frustración por lo que nunca fue y ya no será.
Viejo y cansado, de él solo quedan los malos recuerdos de aquellos que vivieron su infamia en aquella época en donde personajes oscuros como él utilizaban la noble profesión del periodismo para la extorsión y así obtener un lugar en la sociedad de San Luis Potosí.
Es de pena ajena observar su patético papel en un medio en donde lo acogen más por simpatía que por efectividad periodística.
Existe la opinión de algunos de que uno de sus cargos más representativos actualmente, y con mayor ingreso económico, es como asesor del rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, a quien, por cierto, sus allegados le han pedido que deje de escuchar el asesoramiento de Juanjo Rodríguez, ya que cada que lo escucha se aplica aquel refrán que dice: “Ya deja de hablar, porque cada que abres el zaguán tiras las macetas”.