La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y la Procuraduría Federal del Consumidor informaron que no existen condiciones para un incremento en el precio de la tortilla, luego de que circularan versiones sobre posibles alzas en este producto básico. Ambas dependencias señalaron que no se ha registrado un aumento en el costo del maíz en grano ni en la harina, por lo que hicieron un llamado a evitar ajustes injustificados que afecten la economía de las familias.
Las autoridades explicaron que el Gobierno de México mantiene coordinación con los distintos actores de la cadena productiva, quienes han reiterado su compromiso de conservar la estabilidad en los precios. En este sentido, destacaron que la mayoría de asociaciones del sector y empresas harineras participan en el Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, mediante el cual se busca garantizar condiciones favorables de producción y comercialización.
Organismos como la Cámara Nacional del Maíz Industrializado y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla confirmaron que no existe una justificación técnica o económica para incrementar el precio del producto. Indicaron que continúan trabajando para mantener una producción eficiente y asegurar el abasto, lo que contribuye a la estabilidad del mercado.
El acuerdo también contempla beneficios para los distintos eslabones de la cadena, desde productores hasta tortillerías y consumidores, mediante el acceso a insumos a precios preferenciales y esquemas de financiamiento. Estas acciones buscan reducir costos operativos y facilitar que la tortilla se mantenga como un alimento accesible para la población.
Además, la Procuraduría Federal del Consumidor mantiene un monitoreo constante en cientos de tortillerías a través del programa Quién es Quién en los Precios, con el objetivo de verificar el comportamiento del mercado y detectar posibles irregularidades. También se realizan visitas para revisar la calibración de instrumentos de medición y garantizar que los consumidores reciban kilos completos.
Las dependencias federales reiteraron que estas medidas forman parte de una estrategia integral para asegurar el abasto de maíz, proteger el poder adquisitivo y fortalecer la soberanía alimentaria. Asimismo, exhortaron a los establecimientos a mantener los precios sin variaciones injustificadas y a sumarse a los esfuerzos de estabilidad en beneficio de las familias mexicanas.