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Pepe Alemán
Holoverso

El iracundo y explosivo alcalde de San Luis Potosí

Como es costumbre, el presidente municipal de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, mostró el verdadero rostro explosivo e intolerante contra quien se atreve a criticarlo o a no caravanear sus puntadas y más aún, recurrió a pregonar sus mentiras para justificar la incapacidad que le caracteriza como mandatario.

El video que circula en redes sociales es elocuente: Un reportero le pregunta sobre si se justifica que “el alcalde viajero” “ande de gira” mientras los problemas de baches y falta de agua golpean a gran parte de la ciudad. Iracundo le exige a quien le cuestiona que le detalle los lugares exactos y le revele quién le había proporcionado tal información.

En el clímax de la simulación, molesto Enrique Galindo le asegura que “no tenemos un problema de agua en San Luis, no tenemos problema de agua”, pese a las múltiples manifestaciones de colonos con bloqueos a diversas vías y en  el propio Interapas del que el “alcalde viajero” es presidente de la Junta de Gobierno, para exigirle cumpla con el mandato de garantizar el derecho humano al vital líquido,  violentado desde hace casi cinco años.

Luego, el ex comisionado de la Policía Federal destituido por violaciones graves a derechos humanos en el sexenio del priista Enrique Peña Nieto arremetió contra quienes replican o aluden a esas manifestaciones ciudadanas: “Eso le han hecho parecer algunos medios”.

Enrique Galindo Ceballos en público se dice respetuoso de la libertad de expresión y del libre ejercicio del periodismo. Nada más falso. Lidera en el número de quejas ante el Mecanismo Estatal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas y junto con su esposa, Estela Arriaga, cargan sobre sus hombros múltiples quejas ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, por sus reacciones iracundas y explosivas hacia representantes de medios de comunicación que han llevado incluso a la activación de protocolos en favor de las y los comunicadores.

En mi primer encuentro con Galindo, me pidió que fuera en privado y antes ordenó a su jefe de prensa, Eduardo Marceleño Alonso que revisara mi teléfono móvil para que no lo grabara, lo que dócilmente hizo el subalterno quien incluso me quitó el celular. Posteriormente, en presencia de varios reporteros y reporteras e incluso representantes del Mecanismo Estatal, ante preguntas que le incomodaron rechazó contestar si las hacía a nombre de El Heraldo de México medio nacional del que soy corresponsal en San Luis Potosí.

Ya en su segundo trienio, de nueva cuenta Enrique Galindo mostró su furia hacia mi persona y llegó a tocarme la cara. Le dije en tono de broma que la mafia siciliana acostumbraba dar un beso en la mejilla para sentenciar a muerte a sus enemigos y en medio de carcajadas me dijo: Pues entonces deja darte el beso.

Durante varios días, Enrique Galindo y su jefe de prensa, Eduardo Marceleño estuvieron enviando textos por la red WhatsApp a mi celular con mensajes intimidantes y amenazadores. De todo esto que le cuento existe evidencia grabada y está plasmado en quejas que presenté ante el Mecanismo Estatal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas y ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Ese es el verdadero rostro de quien está obstinado en gobernar San Luis Potosí, Enrique Galindo, quien se autodestapó y ya hace campaña ilegalmente anticipada en algunos municipios de la Huasteca como lo reseñan medios de la región. Quien se autoproclama como un policía de élite, pero al que la realidad le escupe a la cara con masacres como la del antro de Xilantro y Muñoz perpetrada este fin de semana.