Por Redacción Contra Réplica

Gonzalo Celorio recibe el Cervantes y reivindica su herencia literaria

El autor mexicano se convierte en el séptimo del país en obtener el máximo galardón de las letras en español

La literatura mexicana volvió a ocupar el centro del mundo hispano con la voz de Gonzalo Celorio, quien recibió el Premio Cervantes en una ceremonia marcada por la memoria, el humor y la identidad. Desde el histórico recinto de la Universidad de Alcalá de Henares, el escritor trazó un discurso íntimo que conectó su obra con sus raíces familiares.

 

Lejos de un mensaje solemne, Celorio apostó por una narrativa personal: evocó a su padre, sus vínculos con Asturias y Cuba, y la influencia constante de Don Quijote de la Mancha en su formación literaria. Para él, el humor no es solo un recurso estilístico, sino una forma de resistencia frente a la realidad.

 

El reconocimiento lo coloca en una tradición de autores mexicanos que han marcado la literatura en español, como Octavio Paz, Carlos Fuentes y Elena Poniatowska. En ese linaje, Celorio reivindicó el legado cervantino como una invitación permanente a cuestionar y reinventar la escritura.

 

La ceremonia fue clausurada por Felipe VI, quien destacó la trayectoria del autor como una voz que combina elegancia y profundidad. Más allá del reconocimiento, el momento dejó una lectura clara: la literatura sigue siendo un espacio donde la memoria personal y la historia colectiva dialogan sin perder vigencia.