titulo_columna
Pepe Alemán
Holoverso

Política ficción

En un alarde de descaro y de cinismo, el presidente municipal de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos llamó a un estruendoso acto público con la comparsa empresarial y personeros del PRI para presumir que la inseguridad en la ciudad ha disminuido. Nada más falso y maniqueo.

Los resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) con resultados del primer trimestre del año publicada por el INEGI desnudan al “alcalde playero”. El 57.6 de las y los capitalinos, es decir más de la mitad, de sienten inseguros de acuerdo a los datos de la ENSU en torno a la “Percepción sobre Inseguridad Pública por Área Urbana de Interés” y apenas el 46.9 por ciento consideró que su gobierno es efectivo. Galindo está reprobado.

Pero la cifra más dramática se encuentra en la población de 18 años y más que experimentó conflictos o enfrentamientos, pues al cierre del cuarto trimestre del 2025 registraba un 24.1 por ciento, mientras que en los primeros tres meses de este 2026 fue el 42.2 por ciento, es decir un alza del 18.1 por ciento en la “ciudad amable” como la autocalifica el “alcalde viajero”.

Entre los principales efectos de esta realidad que vivimos las y los habitantes del municipio de San Luis Potosí, de acuerdo a la ENSU están: El 43.7 por ciento decidió dejar de llevar cosas de valor como joyas, dinero o tarjetas de crédito, por temor a sufrir algún delito; el 39.2 por ciento dejó de permitir que menores de edad que vivan en el hogar salgan solos; el 39.1 por ciento dejó de caminar de noche a los alrededores de su vivienda; y el 25.8 por ciento dejó de visitar parientes o amigos.

Mientras Enrique Galindo presume su política ficción en materia de seguridad con un comparativo de cifras de hace 20 años, esta es la realidad con datos duros con las que el INEGI exhibe el fracaso del ex comisionado nacional de la Policía Federal en el sexenio del priista Enrique Peña Nieto.

Pero la insensibilidad del alcalde capitalino no tiene límites. Sin necesidad de hacerlo pues para ello tiene todo un gabinete del ramo que nos cuesta millones de pesos a las y los capitalinos, decidió acudir a Acapulco al Tianguis Turístico para exponer  personalmente convenios insulsos y aparecer en redes sociales de manera reiterada. En contraste, mientras se bronceaba en las glamorosas arenas doradas del puerto y engullía costosas cenas en los mejores restaurantes, en la colonia Satélite, al sur de la ciudad que tiene la obligación constitucional de proteger, por no pagar “derecho de piso” una célula del crimen atacaba a balazos a una familia que dejó como saldo dos personas heridas, entre ellas un menor de 12 años que se debate entre la vida y la muerte.

Alejado de la congoja e indiferente ante el dolor de la familia. Galindo regresa de su viaje playero pagado con el erario para encabezar festivales del taco y dejarse apapachar por la vetusta, decadente y dinosáurica CTM…al final de cuentas será su candidato.