El Gobierno de China confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizará una visita oficial del 13 al 15 de mayo, en un contexto marcado por las tensiones comerciales y los recientes desacuerdos entre ambas potencias sobre aranceles, tecnología y seguridad internacional.
De acuerdo con autoridades chinas, el encuentro contempla reuniones de alto nivel con el presidente Xi Jinping y otros funcionarios del Gobierno asiático, donde se discutirán temas relacionados con cooperación económica, estabilidad financiera, comercio bilateral y mecanismos para reducir las fricciones diplomáticas entre ambos países.
La visita ocurre después de varios meses de declaraciones cruzadas y medidas económicas impulsadas por ambas administraciones, especialmente en sectores estratégicos como semiconductores, inteligencia artificial, manufactura y exportaciones. Analistas internacionales consideran que el viaje podría abrir una nueva etapa de negociaciones para disminuir la presión comercial entre las dos economías más grandes del mundo.
Además de los temas económicos, se prevé que durante las reuniones también se aborden asuntos relacionados con seguridad global, conflictos internacionales y la situación en Asia-Pacífico. Medios internacionales señalaron que el Gobierno chino busca proyectar estabilidad y mantener canales diplomáticos abiertos pese a las diferencias políticas con Washington.