Científicos y organismos internacionales advirtieron que el fenómeno de El Niño podría incrementar el riesgo de incendios forestales durante 2026, debido al aumento de temperaturas y la disminución de lluvias en diversas regiones del planeta.
Los análisis climáticos indican que el calentamiento del océano Pacífico favorecería condiciones más secas y calurosas, lo que facilitaría la propagación de incendios de gran magnitud, especialmente en zonas con vegetación vulnerable.
Entre las regiones con mayor riesgo destacan la Amazonia, Australia, Indonesia, Canadá y el oeste de Estados Unidos, además de varias zonas de Sudamérica donde podrían registrarse temporadas de incendios más intensas y prolongadas.
Especialistas explicaron que El Niño agrava los efectos del cambio climático al elevar las temperaturas globales y reducir la humedad en ecosistemas forestales, generando condiciones ideales para incendios de rápida expansión.
Además del impacto ambiental, las autoridades alertaron sobre posibles afectaciones a la salud por la contaminación del aire, pérdidas agrícolas, daños a comunidades rurales y afectaciones económicas relacionadas con la destrucción de bosques y áreas naturales.
Ante este escenario, organismos meteorológicos y gobiernos mantienen monitoreo permanente sobre la evolución del fenómeno climático y ya preparan estrategias preventivas para enfrentar una posible temporada crítica de incendios forestales en distintos países.