Por Redacción Contra Réplica

Senador filipino evita arresto en el Congreso y desata tensión tras reportes de disparos en el Senado

Ronald “Bato” dela Rosa permanece resguardado en el recinto legislativo mientras enfrenta acusaciones por presuntos crímenes ligados a la guerra contra las drogas en Filipinas.

Momentos de tensión se vivieron en el Senado de Filipinas luego de que el senador Ronald “Bato” dela Rosa evitara un intento de detención relacionado con una orden emitida por la Corte Penal Internacional (CPI), situación que además estuvo acompañada por reportes de disparos dentro del complejo legislativo.

El legislador, quien anteriormente encabezó la Policía Nacional filipina durante el gobierno de Rodrigo Duterte, permanece desde inicios de semana dentro del Senado para evitar ser arrestado por autoridades vinculadas al proceso internacional que investiga presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos durante la estrategia antidrogas implementada en la pasada administración.

La situación generó alarma después de que se escucharan detonaciones en las inmediaciones del recinto, lo que provocó movilización de cuerpos de seguridad, revisión de accesos y momentos de incertidumbre entre trabajadores, legisladores y visitantes. Hasta el momento, autoridades filipinas informaron que no hubo personas lesionadas ni fallecidas como consecuencia de los disparos.

Funcionarios del gobierno descartaron que los tiros provinieran de elementos oficiales y señalaron que continúan las investigaciones para determinar el origen exacto del incidente. Mientras tanto, el ambiente político en el país se mantiene tenso debido a la posibilidad de que el senador sea detenido en cualquier momento.

Reportes de medios locales señalaron que Dela Rosa buscó obtener una orden judicial que suspendiera temporalmente cualquier acción en su contra; sin embargo, al no conseguir una resolución favorable inmediata, decidió permanecer dentro del Senado. Imágenes difundidas en redes sociales incluso mostraron al legislador desplazándose rápidamente por pasillos del edificio para evitar ser interceptado.

El caso ha vuelto a colocar bajo la atención internacional las acciones realizadas durante la llamada guerra contra las drogas impulsada por Rodrigo Duterte, una estrategia ampliamente cuestionada por organismos defensores de derechos humanos debido al elevado número de muertes registradas en operativos y presuntas ejecuciones extrajudiciales.

La Corte Penal Internacional mantiene abiertas investigaciones sobre posibles responsabilidades de exfuncionarios y mandos de seguridad en Filipinas, mientras el futuro legal y político de Ronald dela Rosa continúa generando expectativa y controversia dentro y fuera del país.