La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) anunció el inicio de una huelga nacional indefinida a partir del próximo 1 de junio, como parte de una jornada de movilizaciones para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, mejoras salariales y respuestas del gobierno federal a sus demandas laborales y educativas.
Durante la Asamblea Nacional Representativa, dirigentes del magisterio disidente señalaron que las protestas podrían intensificarse en las próximas semanas e incluso coincidir con actividades relacionadas con el Mundial de Futbol 2026. En el encuentro, algunos integrantes lanzaron críticas a la estrategia federal con expresiones como “más presión y menos abrazos, no balazos”, en referencia al lema utilizado en materia de seguridad durante administraciones recientes.
Entre las principales exigencias de la CNTE destacan un aumento salarial del 100 por ciento, la reinstalación de docentes cesados y la derogación de la reforma educativa. Integrantes de secciones sindicales de Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Zacatecas respaldaron el paro y advirtieron que mantendrán marchas, bloqueos y plantones hasta obtener una mesa de diálogo resolutiva con autoridades federales.