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Pepe Alemán
Holoverso

Obcecada ambición

No contento con humillar al PRI y al PAN haciéndolos ver como partidos rogones y dependientes de su figura para aspirar a ganar la Gubernatura en 2027, Enrique Galindo Ceballos juega sus cartas para colocar en candidaturas a su esposa, Estela Arriaga Márquez y a su rijoso antrero hijo Sebastián Galindo Arriaga, hoy concejal regidor en Villa de Pozos.

La megalomanía de Galindo no tiene límites. En lo corto, presume que está a un tris de conseguir que los líderes nacionales del PRI, Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas y del PAN, Jorge Romero Herrera, den la orden a las dirigentes potosinas de que lo acompañen en su periplo electoral con el préstamo de sus siglas, bajo el argumento de que él y únicamente él, puede derrotar a Morena y al PVEM, en una émula del monarca francés Luis XIV que ante el parlamento les sentenció: “El Estado soy yo”.

Pero la obcecada ambición galindista busca expandirse a lo familiar. Sabedor de que la paridad de género obliga a que al menos nueve de las 17 candidaturas tienen que ser para mujeres, Galindo se quiere curar en salud y la puso una condición al PAN y al PRI: Que si para San Luis Potosí deciden que la candidatura a la Gubernatura sea para mujer, tiene que ser sí o sí su esposa Estela Arriaga, quien por cierto al interior del DIF Municipal se ha convertido en una persona odiosa, incluso, dicen, más que María Luisa Ramos Segura, esposa del entonces gobernador priista Fernando Toranzo Fernández.

Y la ambición del “alcalde viajero” no para ahí. Luego de imponer su vástago, Sebastián Galindo Arriaga, como concejal regidor en la segunda administración del naciente municipio de Villa de Pozos, Galindo ha sostenido reuniones privadas con diversos líderes opositores al Verde, a quienes les ha prometido que cuando sea gobernador les dará contratos, posiciones políticas y demás dádivas, si apoyan una eventual candidatura de su “cahchorro” en la primera elección constitucional de allá.

Galindo le apuesta y quizá con algo de razón, en las pobres administraciones de María Teresa de Jesús Rivera Acevedo y de la actual, la diputada local con licencia Martha Patricia Aradillas Aradillas, quienes no supieron ni han sabido resolver los problemas que aquejan a las y los poceños desde la posición de concejales alcaldesas. Pero ¿Usted cree amable lector que tras los escándalos de alcohol y riñas que ha protagonizado Sebastián Galindo el electorado se decante por esa opción?
En paralelo, Galindo mueve fichas también en el PAN donde a cambio de posiciones en la nómina la dirigencia estatal se ha comportado entreguista. Tal es el caso del director de Servicios Municipales Christian Azuara Azuara, a quien impulsa para que sea el candidato del Distrito VIII local, uno de los más panistas en el país. Pero a Galindo el atole se le convirtió en engrudo, pues enfrenta férrea resistencia en el regidor Edgardo Jasso Puente y del diputado federal David Azuara Zuñiga, quienes también la quieren.

Hologramas

ILUSIONISMO.- Quien también anda muy movido dentro de la dirigencia estatal del PAN y con algunos contactos nacionales es Martín Zacarías Ramos, secretario de Acción Juvenil Comité Directivo Estatal albiazul, ya que desea fervientemente la candidatura al Distrito V local. Sólo que al bisoño panista se le olvida algo fundamental: Ese Distrito al norte de la capital, lo han ganado en gran medida por el trabajo territorial del actual diputado y coordinador de la bancada panista en el Congreso del Estado, Rubén Guajardo Barrera, quien ya como legislador no lo desatiende, así que si Zacarías le apuesta a que tiene el Visto Bueno de la senadora Verónica Rodríguez y del alcalde Enrique Galindo, no le es suficiente.