La crisis por el desabasto de agua en comunidades de Querétaro provocó un bloqueo total en la carretera federal 57 que este martes cumplió más de 24 horas sin ser liberado, afectando severamente la circulación entre San Luis Potosí y la capital queretana.
La protesta se mantiene a la altura de la comunidad de Jofrito, donde habitantes de La Versolilla y otras localidades cerraron ambos sentidos de la autopista para exigir la intervención de la Comisión Nacional del Agua ante la falta de suministro que, aseguran, padecen desde hace cuatro meses.
El bloqueo comenzó la mañana del lunes y escaló con el paso de las horas hasta convertirse en uno de los conflictos viales más graves registrados recientemente en esta vía federal. Manifestantes atravesaron vehículos, colocaron piedras, llantas y objetos para impedir completamente el paso de automóviles, transporte de carga y autobuses.
La situación ha dejado kilómetros de filas de tráileres y miles de personas varadas, mientras elementos de la Guardia Nacional implementaron desvíos parciales y habilitaron retornos improvisados para vehículos ligeros. Sin embargo, las medidas han resultado insuficientes debido al alto volumen de tránsito que diariamente utiliza la carretera 57.
En paralelo, habitantes de Puerto de Aguirre también bloquearon la carretera estatal 500 por la misma problemática relacionada con el agua potable, aunque horas después esa vialidad fue liberada tras acuerdos con autoridades municipales. No obstante, en el caso del cierre federal, las negociaciones continúan estancadas.
Representantes del Gobierno estatal, de la Comisión Estatal de Aguas y autoridades municipales acudieron en distintas ocasiones para dialogar con los inconformes y presentar posibles soluciones relacionadas con el abastecimiento mediante pozos cercanos. A pesar de ello, los manifestantes insistieron en mantener la protesta hasta recibir atención directa de autoridades federales.
Hasta el momento, ni la Guardia Nacional ni personal de Caminos y Puentes Federales han intervenido para retirar el bloqueo, situación que ha generado críticas entre transportistas y automovilistas afectados. Además, versiones surgidas en la zona señalan que el conflicto podría tener componentes políticos, aunque esto no ha sido confirmado oficialmente.