Por Redacción Contra Réplica

Alertan por desgaste en la Pirámide de la Serpiente Emplumada

• Especialistas advierten que humedad, radiación solar y falta de intervención continúan deteriorando uno de los monumentos más emblemáticos de Teotihuacán.

El deterioro del Templo de Quetzalcóatl, también conocido como la Pirámide de la Serpiente Emplumada, comienza a generar mayor preocupación entre especialistas y arqueólogos debido al desgaste progresivo que presenta una de las estructuras más representativas del mundo prehispánico en México.

Factores como la humedad, el viento, la exposición constante al sol y el paso del tiempo han provocado daños visibles en diversas áreas del monumento ubicado en la zona arqueológica de Teotihuacán. Expertos advierten que las esculturas y relieves asociados a la serpiente emplumada muestran afectaciones que podrían agravarse si no se concretan medidas de protección en el corto plazo.

Desde 2022 se planteó la instalación de una techumbre especializada para proteger la estructura, proyecto impulsado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia con una inversión estimada cercana a los 50 millones de pesos. Posteriormente se lanzó la campaña “Salvemos la Pirámide de la Serpiente Emplumada” para recaudar recursos mediante donaciones; sin embargo, hasta ahora las obras no han comenzado y tampoco se han transparentado avances concretos sobre el proyecto.

El arqueólogo Sergio Gómez Chávez, quien participó en la comisión encargada de revisar las propuestas de conservación, señaló que abandonó el grupo por desacuerdos técnicos relacionados con el diseño elegido para proteger el inmueble. La situación reavivó el debate sobre la conservación del patrimonio histórico nacional y la necesidad de equilibrar decisiones arquitectónicas, presupuesto y criterios especializados para preservar uno de los símbolos más importantes de las culturas mesoamericanas.