El cine mexicano abrió un nuevo capítulo dentro de la vida intelectual del país. El director Alejandro González Iñárritu ingresó oficialmente al Colegio Nacional, convirtiéndose en el primer realizador cinematográfico en integrar una institución históricamente reservada para científicos, escritores, historiadores y figuras académicas de gran prestigio en México.
Durante su ceremonia de ingreso, el ganador de cinco premios Óscar ofreció una reflexión sobre el cine como herramienta artística, emocional y social. En un discurso titulado “La alucinación consensuada”, el director habló sobre la capacidad de las imágenes para construir memoria, identidad y emociones colectivas, además de reivindicar al cine como una forma de pensamiento y no solo de entretenimiento.
La incorporación de Iñárritu representa también un reconocimiento institucional al impacto cultural que ha tenido el cine mexicano en las últimas décadas. El Colegio Nacional, fundado en 1943, ha contado entre sus integrantes con figuras como Octavio Paz, Carlos Fuentes y Mario Molina, pero hasta ahora ninguna personalidad dedicada al séptimo arte había ocupado un lugar dentro de esa élite intelectual.
A lo largo de su intervención, el director de Amores perros, Birdman y The Revenant también recordó la influencia de grandes exponentes del cine nacional y defendió la necesidad de seguir impulsando nuevas generaciones de creadores. Su llegada al Colegio Nacional no solo reconoce una trayectoria internacional, sino que también abre espacio para que el cine sea visto como parte fundamental de la conversación cultural y artística del país.