El mal tiempo en el sureste mexicano obligó a las autoridades marítimas a suspender operaciones en varios puertos de Yucatán y Quintana Roo, luego de que el aumento del oleaje y las ráfagas de viento comenzaran a representar riesgos para embarcaciones turísticas, pesqueras y de recreo.
La medida fue implementada por la Secretaría de Marina como parte de los protocolos preventivos ante el deterioro de las condiciones meteorológicas en el Golfo de México y el Caribe. Entre los puntos afectados se encuentran puertos estratégicos y turísticos como Progreso, Celestún y Sisal, en Yucatán, además de zonas marítimas de alto flujo turístico en Quintana Roo como Isla Mujeres, Cozumel y Playa del Carmen.
El cierre impactó principalmente a embarcaciones menores dedicadas a recorridos turísticos, actividades pesqueras y transporte marítimo local. En algunos destinos, cientos de visitantes tuvieron que cancelar viajes, excursiones y cruces entre islas debido a la suspensión temporal de navegación.
Autoridades marítimas reportaron la presencia de fuertes corrientes, lluvias intensas y oleaje elevado derivado de sistemas atmosféricos que continúan generando inestabilidad en la región. En varios puntos costeros también comenzaron a registrarse marejadas y vientos capaces de dificultar maniobras de atraque y navegación segura.
La suspensión de actividades representa además un impacto económico temporal para prestadores de servicios turísticos y pescadores, especialmente en zonas donde gran parte de la actividad diaria depende del movimiento marítimo. Restaurantes, cooperativas y operadores turísticos permanecen atentos a la evolución del clima para retomar operaciones.
Protección Civil y autoridades navales mantienen vigilancia permanente sobre las condiciones meteorológicas y exhortaron a la población a evitar ingresar al mar o realizar actividades acuáticas mientras continúen las alertas por mal tiempo en la región.