México inició gestiones diplomáticas y comerciales para evitar la aplicación de nuevos aranceles propuestos por Estados Unidos a productos importados desde territorio mexicano, una medida que podría impactar el comercio bilateral en un momento clave para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
La propuesta fue presentada por la Representación Comercial de Estados Unidos como parte de una investigación relacionada con mercancías que podrían estar vinculadas a cadenas de suministro donde existe trabajo forzoso en terceros países. Dentro del planteamiento preliminar, México figura entre las economías que enfrentarían un arancel adicional del 10 por ciento sobre determinadas importaciones.
Ante este escenario, la Secretaría de Economía informó que trabajará en la presentación de argumentos técnicos y jurídicos para demostrar el compromiso del país con los estándares laborales internacionales y evitar que la propuesta avance en los términos planteados. La dependencia destacó que el procedimiento aún se encuentra en fase de consulta y análisis, por lo que no representa una decisión definitiva.
El posible incremento arancelario surge en un contexto de negociaciones estratégicas entre los tres socios comerciales de América del Norte. En las próximas semanas continuará el proceso de revisión del T-MEC, mecanismo considerado fundamental para la estabilidad económica de la región y para la atracción de inversiones en sectores clave como manufactura, industria automotriz, tecnología y comercio exterior.
Especialistas advierten que cualquier medida que encarezca el intercambio comercial podría afectar cadenas productivas integradas entre México, Estados Unidos y Canadá. Por ello, consideran que las mesas de diálogo serán determinantes para encontrar soluciones que preserven la competitividad regional y eviten impactos negativos para empresas y consumidores.
Paralelamente, el Gobierno mexicano reiteró su respaldo a la continuidad del T-MEC y a la extensión de su vigencia, al considerar que el acuerdo ha sido uno de los principales motores del crecimiento económico y la inversión extranjera en los últimos años. Las autoridades confían en que el proceso de consultas permita ajustar la propuesta estadounidense y fortalecer la cooperación comercial entre los tres países de Norteamérica.