Por Redacción Contra Réplica

Crisis en el sistema de salud federal genera inconformidad y agresiones contra personal médico

El legislador señaló que la saturación de servicios y las deficiencias en la atención médica han provocado un aumento en los conflictos entre usuarios y trabajadores de instituciones federales de salud.

El diputado local Rubén Guajardo Barrera advirtió que las recientes agresiones registradas contra trabajadores de clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reflejan el deterioro que enfrenta el sistema de salud federal, situación que ha generado creciente inconformidad entre los usuarios debido a las dificultades para acceder a consultas, tratamientos y procedimientos médicos.

El legislador consideró preocupante que personal médico, de enfermería y administrativo se haya convertido en blanco de reclamos y ataques por parte de pacientes y familiares que enfrentan largas esperas, falta de medicamentos y complicaciones para recibir atención oportuna. Señaló que estos trabajadores no son responsables directos de las deficiencias del sistema, ya que muchas de las problemáticas rebasan sus facultades y capacidades operativas.

Guajardo Barrera sostuvo que la crisis actual tiene su origen en decisiones tomadas a nivel federal durante los últimos años en materia de salud pública. Recordó que, tras la desaparición del Seguro Popular, se implementó el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), esquema que, a su juicio, no logró cumplir con los objetivos planteados. Posteriormente, la transición hacia el modelo IMSS-Bienestar generó nuevos retos para la atención médica en distintas regiones del país.

Explicó que la incorporación de miles de usuarios que anteriormente recibían servicios mediante el Seguro Popular al esquema IMSS-Bienestar provocó una mayor demanda de consultas, estudios y tratamientos, lo que derivó en una sobrecarga para hospitales y clínicas. Esta situación, dijo, ha impactado negativamente la calidad y rapidez de los servicios que reciben los pacientes.

El diputado destacó que el malestar ciudadano es consecuencia de la falta de capacidad institucional para responder a las necesidades de la población, pero insistió en que las manifestaciones de inconformidad no deben traducirse en agresiones contra el personal de salud. Consideró necesario fortalecer la infraestructura médica, garantizar el abasto de medicamentos y mejorar la atención para recuperar la confianza de los usuarios.

Finalmente, hizo un llamado a las autoridades federales para atender de manera urgente las carencias del sistema de salud y evitar que continúen aumentando los conflictos dentro de las instituciones médicas, al tiempo que reconoció el esfuerzo diario que realizan médicos, enfermeras y trabajadores administrativos para brindar atención a la población pese a las limitaciones existentes.