Por Eugenia González

COPARMEX advierte que la falta de certeza jurídica frena inversiones y crecimiento económico

Ana María Abascal señala que la seguridad y la certidumbre para los inversionistas son factores clave para evitar una desaceleración económica.

La presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en San Luis Potosí, Ana María Abascal Sainz, consideró que la falta de certeza jurídica continúa siendo uno de los principales obstáculos para la atracción de inversiones y el crecimiento económico, al señalar que ningún empresario está dispuesto a arriesgar capital sin contar con condiciones claras y seguras para desarrollar sus proyectos.

La dirigente empresarial sostuvo que, mientras no se fortalezca el Estado de derecho y las condiciones de seguridad, persistirá un escenario de desaceleración económica. En ese sentido, afirmó que la generación de confianza para el sector productivo debe ser una prioridad para las autoridades, ya que la certidumbre jurídica es un elemento fundamental en la toma de decisiones de inversión.

Respecto al desempeño económico de San Luis Potosí, Abascal Sainz reconoció que la entidad ha logrado captar inversiones importantes en los últimos años gracias a factores como su ubicación estratégica y conectividad. Sin embargo, advirtió que el crecimiento local no puede analizarse de manera aislada debido a la estrecha relación que mantiene la economía potosina con los mercados nacionales e internacionales.

La presidenta de COPARMEX destacó que México forma parte de una economía globalizada y que gran parte de su actividad productiva depende del comportamiento económico de Estados Unidos. Por ello, indicó que cualquier cambio en las condiciones comerciales o industriales internacionales tiene repercusiones directas en las empresas establecidas en el país.

En relación con los desafíos que enfrenta la industria automotriz, la líder empresarial consideró que las autoridades ya deberían estar trabajando en estrategias de adaptación ante posibles cambios en el entorno económico. Aunque reconoció que se trata de un tema complejo, advirtió que cualquier afectación a este sector tendría consecuencias para numerosas empresas mexicanas vinculadas a la fabricación y comercialización de vehículos.