El proyecto del vehículo eléctrico Olinia entrará en una nueva fase de desarrollo con miras a su producción en serie, mientras se trabaja en la creación de una segunda versión orientada al transporte de carga, informó el Gobierno federal al presentar los avances de esta iniciativa tecnológica.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el prototipo continuará perfeccionando sus componentes y capacidades antes de pasar a la etapa industrial, la cual contempla la emisión de una convocatoria para seleccionar la propuesta más conveniente de inversión mixta. El objetivo es consolidar un esquema de fabricación que permita producir, en el menor tiempo posible, al menos 20 mil unidades.
Además del desarrollo automotriz, la mandataria destacó que el país impulsa diversos proyectos tecnológicos estratégicos en áreas como la salud, las telecomunicaciones y la innovación industrial. Entre ellos mencionó la creación de un equipo para diálisis desarrollado por instituciones públicas, así como investigaciones relacionadas con drones, sistemas de comunicación y producción de semiconductores.
En cuanto a la infraestructura del proyecto, se informó que la primera planta ensambladora de baterías se establecerá en Puebla, debido a las condiciones favorables ofrecidas por el gobierno estatal para el arranque de operaciones. Sin embargo, las autoridades señalaron que la ubicación definitiva de otros procesos productivos dependerá de factores como la cercanía con proveedores de autopartes y cadenas de suministro.
Por su parte, el director del proyecto, Roberto Capuano, explicó que ya se buscan empresas con experiencia y capacidad instalada en México para establecer alianzas industriales que permitan cumplir la meta de iniciar la fabricación del vehículo durante el verano de 2027.
El funcionario reconoció que desarrollar una línea de producción en un periodo relativamente corto representa un desafío importante, por lo que la estrategia consiste en aprovechar la infraestructura existente y la experiencia de compañías especializadas en la manufactura automotriz.
También aclaró que Olinia no se considera una motocicleta ni un automóvil convencional, sino una nueva categoría de movilidad eléctrica de baja velocidad. En este sentido, se trabaja en la adecuación del marco regulatorio mexicano para incorporar este tipo de vehículos, siguiendo modelos que ya operan en otros países y que podrían abrir la puerta a nuevas alternativas de transporte sustentable.