Las tradicionales rutas en carruajes tirados por caballos en Central Park fueron suspendidas de manera temporal luego de un accidente que cobró la vida de un turista de 18 años, hecho que ha generado una amplia discusión sobre la continuidad de esta actividad turística y las condiciones de seguridad bajo las que opera.
El incidente ocurrió cuando una familia realizaba un recorrido por el emblemático parque de Nueva York. De acuerdo con los primeros reportes, el conductor del carruaje descendió momentáneamente del vehículo para tomar una fotografía a los pasajeros. Durante ese lapso, el caballo se alteró y perdió el control, desplazándose de manera repentina hasta impactar contra otro carruaje cercano y provocar el vuelco de la unidad.
Como consecuencia del percance, la madre del joven cayó al pavimento. En un intento por auxiliarla, el adolescente descendió del vehículo, pero sufrió un fuerte golpe en la cabeza que posteriormente le causó la muerte mientras recibía atención médica en un hospital. Los demás integrantes de la familia resultaron con lesiones menores.
Tras conocerse los hechos, el sindicato de trabajadores del transporte TWU Local 100 ordenó el cierre temporal de los establos y la suspensión inmediata de los recorridos turísticos mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes. Además, la organización manifestó su respaldo a la denominada Ley Ryder, una propuesta que busca reforzar las medidas de seguridad y bienestar para los caballos utilizados en este tipo de servicios.
El accidente también generó reacciones de grupos defensores de los derechos de los animales, quienes insistieron en la necesidad de poner fin definitivamente a los paseos en carruaje dentro de Central Park. Diversas organizaciones señalaron que la actividad representa riesgos tanto para los animales como para los usuarios.
La polémica se intensificó debido a que días antes otro caballo utilizado en estos recorridos colapsó y murió dentro del parque, situación que ya había motivado llamados para revisar las condiciones en las que opera esta histórica atracción turística. Mientras avanzan las investigaciones, autoridades y sectores involucrados analizan posibles modificaciones para garantizar la seguridad de visitantes y animales.