El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reforzó su llamado a los padres de familia para utilizar la Cartilla Nacional de Salud como herramienta de prevención y detección oportuna de enfermedades, con énfasis en padecimientos como diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer y enfermedades cardiovasculares, que representan algunas de las principales causas de morbilidad en México.
La recomendación forma parte de una estrategia institucional enfocada en promover el autocuidado desde etapas tempranas y durante toda la vida adulta. De acuerdo con el IMSS, la cartilla concentra acciones de promoción de la salud, control nutricional, esquemas de vacunación y estudios de detección que permiten identificar riesgos antes de que se conviertan en enfermedades graves.
El jefe del Área de Educación y Promoción de la Salud del IMSS, Carlos Benito Armenta Hernández, explicó que este instrumento acompaña a la población desde la adolescencia hasta la adultez mayor, integrando también acciones de salud sexual y reproductiva, así como evaluaciones periódicas en las Unidades de Medicina Familiar.
En estas unidades, personal de enfermería aplica el programa PrevenIMSS, que incluye pruebas para la detección de diabetes, hipertensión y diversos tipos de cáncer, entre ellos próstata, colon y recto. El objetivo, señaló el especialista, es fortalecer la cultura de la prevención como eje central del sistema de salud.
En el marco del Día del Padre, el instituto también destacó la importancia de fomentar hábitos saludables como la actividad física regular, la alimentación equilibrada, la hidratación adecuada y la reducción de factores de riesgo asociados al sedentarismo y el estrés.
Además, el IMSS recordó que la Guía para el Cuidado de la Salud PrevenIMSS Familiar está disponible en línea para derechohabientes y población en general, con información orientada a la prevención integral en todas las etapas de la vida.
Finalmente, el especialista subrayó que la salud mental de los padres es un componente clave para el bienestar familiar, al señalar que el equilibrio emocional favorece una crianza positiva y entornos familiares más estables y saludables.