San Luis Potosí se mantiene con una incidencia controlada de sarampión pese al incremento de casos a nivel nacional, donde el brote supera los 18 mil contagios y ha provocado 43 defunciones en distintas entidades del país. En contraste, el estado no registra muertes asociadas a la enfermedad y conserva uno de los niveles más bajos de transmisión.
De acuerdo con los reportes de vigilancia epidemiológica, durante 2025 se notificaron 147 casos de Enfermedades Febriles Exantemáticas (EFE) en la entidad, de los cuales solo siete fueron confirmados como sarampión, lo que representó una incidencia de 0.24 casos por cada 100 mil habitantes.
Para 2026, el monitoreo sanitario contabiliza 117 casos de EFE, con 16 confirmaciones de sarampión, lo que elevó ligeramente la incidencia a 0.53 casos por cada 100 mil habitantes. A pesar del aumento, las autoridades de salud destacan que el comportamiento del virus permanece bajo control.
El panorama contrasta con el escenario nacional, donde la propagación del sarampión ha sido más acelerada, afectando al menos a 11 estados. La Secretaría de Salud federal mantiene activas las alertas epidemiológicas y refuerza campañas de vacunación para contener la expansión del virus.
Uno de los factores clave en el control del brote en San Luis Potosí ha sido la vigilancia epidemiológica y la cobertura de vacunación, elementos que han permitido reducir la transmisión comunitaria y evitar complicaciones graves, especialmente en población vulnerable.
Las autoridades sanitarias reiteraron que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede derivar en complicaciones severas si no se cuenta con esquema completo de inmunización. Por ello, insistieron en la importancia de la vacunación y la atención médica oportuna ante síntomas como fiebre, erupciones cutáneas y malestar general.
Con estos indicadores, San Luis Potosí se mantiene entre las entidades con mejor desempeño en el control del brote, mientras continúan las estrategias de prevención y vigilancia para evitar nuevos contagios.