Indudablemente que el cantautor “El Buky” podría inspirarse en una segunda versión de su éxito con lo acontecido este fin de semana tanto en los registros de Morena para el coordinador o coordinadora de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional de San Luis Potosí donde Gerardo Sánchez fue literalmente humillado y degradado, así como en el forzado acuerdo de unidad cupular en el Comité Directivo Estatal del PRI armado para que el “alcalde viajero”, Enrique Galindo Ceballos perpetrara uno más de sus auto destapes y auto adulaciones.
La escena fue elocuente en el World Trade Center, sede del cónclave morenista. A Zumaya le hicieron el fuchi y le prohibieron la entrada a los registros morenistas con base en los negros antecedentes del empresario y las violaciones elocuentes a los principios y bases de la Convocatoria.
Tuvo que intervenir el oportunista y colmilludo Alberto Anaya para interceder y le permitieran el registro por el partido de su propiedad, el PT, inexistente en tierras potosinas.
Una vez que con chantajes obligó a que le permitieran el acceso al sobrino político de uno de los huachicoleros más connotados, detenido y preso en el penal de alta seguridad del Altiplano, a la entrada de Zumaya con sus porristas contratados y convenencieros nuevos aliados, tanto la presidenta nacional, Ariadna Montiel como la titular de la Comisión Nacional de Elecciones, Citlalli Hernández, abandonaron la sala y lo dejaron solo. Tras la desactivada estrategia, al salir de la sala fue cuestionado por medios nacionales sobre el desaire que acababan de propinarle y fúrico arremetió con respuestas violentas, con lo que evidenció la frustración que le embargaba y el egocentrismo característico en él lastimado. Ese es el personaje que nos quiere gobernar que ahora queda más solo que una ostra.
Por otro lado, en la sede estatal priista, al auditorio “Plutarco Elías Calles” fueron llevados los priistas y algunos panistas y perredistas beneficiarios de la nómina municipal que Usted y yo les pagamos, para vitorear a Galindo en un hipócrita acto denominado de unidad, de unidad sí, pero cupular. La línea discursiva el “alcalde viajero” la centró en el pasado, en los exgobernadores fallecidos Teófilo Torres Corzo y Horacio Sánchez Unzueta y en un futuro iluso de regresar al PRI a glorias pasadas, como si las y los potosinos no tuviéramos memoria.
El cacareado propósito del cónclave cupular resultó todo un fracaso cuando Sara Rocha Medina, presidenta estatal del tricolor habló. Las decenas de empleados y funcionarios municipales rescatados por Galindo tras el derrumbe del Carrerato la interrumpieron en reiteradas ocasiones para vitorear a su mecenas.
El clímax de la contradicción ocurrió cuando Sara quiso ponderar que tanto ella como su única compañera de bancada, Frinné Azuara Yarzábal, estaban “dando la batalla” en el Congreso del Estado, lo que de inmediato desató un sonoro abucheo por los carreristas-galindistas llevados exprofeso. Pese a los intentos de Galindo por hacer llegar el mensaje al líder nacional tricolor, Alejandro “alito” Moreno que en San Luis se habían detenido la hemorragia interna gracias a él, la realidad es que la herida supuró y la fractura de nuevo quedó expuesta.
En estos dos aspirantes a gobernar San Luis Potosí, Gerardo Sánchez Zumaya y Enrique Galindo Ceballos la ruta es evidente: La apuesta a campañas de aire vía redes sociales para intentar socavar el poderoso trabajo en tierra del Verde y de Morena. Las franquicias partidistas ya las tienen, pero su comienzo fue un rotundo fracaso.
Hologramas
CUESTIONABLE. - La legítima protesta de colonos en Soledad de Graciano Sánchez para exigir se garantice el derecho humano al agua en sus hogares y negocios, resultó empañada no únicamente por la equívoca reacción del gobierno soledense de reprimirla, sino por los propósitos electoreros en la que se entintó. El bloqueo, además de la regidora morenista, Dulce Galván, estuvo liderado por Roxana Herrera, secretaria de Educación, Capacitación y Formación Política de Comité estatal, públicamente plegada al proyecto de Gerardo Sánchez Zumaya defenestrado por el morenismo, también operadora de la diputada local Jessica Gabriela López Torres y del superdelegado del Bienestar, Guillermo Morales López. Pero qué necesidad, diría el extinto “divo de Juárez”.