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Pepe Alemán
Holoverso

Uso faccioso de la nómina mundial

La ambición de Enrique Galindo Ceballos por conseguir capital político, aunque sea ficticio, ha llegado a niveles nunca antes vistos en la comuna capitalina, con violencia y chantajes laborales que tarde que temprano le cobrará factura, incluso con potenciales aliados, entre ellos liderazgos acomodaticios de morena.

Al establecimiento del régimen castrista, Cuba diseñó y durante décadas ha operado un sistema de contrainteligencia denominado “Células de defensa de la Revolución”, una especie de “Big Brother orweliano” donde los leales sirven al Estado para detectar y reportar a quienes conspiran y someterlos a juicios sumarios, incluso a la muerte por ejecución. Así se dan prácticas fratricidas donde vecinos denuncian a vecinos en cada manzana y edificio.

En esta quincena que recién terminó “el alcalde viajero” ordenó el despido de al menos 20 empleados y empleadas municipales. La razón: No haber acudido a gritarle “gobernador” en los autodestapes que de él mismo hizo en los eventos en el PAN hace tres semanas y en el PRI pocos días después. Además, su sistema de “contrainteligencia” reportó que algunas y algunos tenían nexos con el régimen gallardista. El resultado: Llamadas desde la Dirección de Recursos Humanos para notificarles que estaban despedidos y despedidas.

Estos son los visibles, como el empleado del DIF Municipal, Luis Ángel Moncada quien después de años de servir a los desvalidos, tuvo el valor de hacer público el despido injustificado del que también fue víctima.

Pero también hay cientos de víctimas de presión para servir de porra en los eventos públicos de Galindo, sobre todo los políticos, aunque no comulguen con él. 

En 2021, al inicio del primer periodo galindista, siendo delegado de la Secretaría del Bienestar, Gabino Morales Mendoza pactó con el alcalde entrante para que su hermano, Emanuel Morales Mendoza, fuera incorporado a la nómina de la entonces Dirección de Desarrollo Social hoy Secretaría Municipal de Bienestar, con una jugosa plaza de Asesor Especializado “C”, con más de 24 mil pesos mensuales. 

Durante todos estos años laboró por contrato y sin contratiempos, hasta que Galindo decidió conquistar a las franquicias estatales del PAN y PRD para postularse a gobernador; Emanuel Morales comenzó a ser obligado a acudir a eventos panistas y priistas portando la bandera de cada partido en diferentes ocasiones o de lo contrario entraría a la lista de los no queridos. 

Más aún, ahora que su influyente hermano se abrió como aspirante de Morena a suceder a Galindo en el 2027 e hizo público su apoyo al empresario Gerardo Sánchez Zumaya quien sueña con ser gobernador, las presiones sobre Emanuel han arreciado, pues literalmente lo están obligando ya no solo a portar pompón y matraca azul o tricolor para vitorear a Galindo, sino que le han encomendado funciones de mandadero y hasta de barrendero. Dicen los enterados, que el joven ya hizo del conocimiento de su hermano Gabino, hoy diputado federal por Morena, de los atropellos que Galindo ha ordenado en su contra y la respuesta sólo ha sido que aguante hasta donde pueda y que en 2027, una vez que gane la elección a la alcaldía capitalina, el manto fraterno lo cobijará de nuevo en el poder.

El uso faccioso de la nómina municipal por parte de Galindo no sólo es ilegal e inhumano, sino que traerá graves consecuencias a su sueño electoral -si no que le pregunte a Ricardo Gallardo Juárez que en gran medida perdió la reelección por esas razones- y le trae nuevos y poderosos enemigos.

Pero también es merecedor de sanciones administrativas por el pésimo manejo de los recursos públicos que heredará a quien lo suceda, quizá por ello ha metido el acelerador para apoyar a Marcelo de los Santos Anaya, de quien piensa le garantiza impunidad.

De acuerdo con una investigación de la plataforma “Ciudadanos Observando”, al primer semestre de este año la administración de Enrique Galindo ha tenido que tomar de las arcas municipales más de 12 millones de pesos por concepto del pago de laudos laborales que a decir de las autoridades jurisdiccionales fueron despidos injustificados.

Hologramas

CONDICIONES. - Hablando precisamente de Marcelo de los Santos Anaya, vástago de Marcelo de los Santos Fraga, único gobernador panista que ha tenido la entidad, nos contaron que al sellar el pacto político con Enrique Galindo puso como condición que discipline a la y los otros aspirantes, la presidenta estatal del PAN Verónica Rodríguez Hernández, al diputado federal David Azuara Zúñiga y el coordinador de la bancada panista en el Congreso del Estado Rubén Guajardo Barrera. La otra condicionante resulta inverosímil y es que no Galindo no le vaya a pedir dinero a los marcelos para su campaña a gobernador. Y una tercera condición: Que en caso de que se consume una coalición del PVEM y Morena en la capital, meterá reversa porque sabe que en ese escenario no tienen posibilidades.