El Gobierno de México mantiene activo un esquema nacional de prevención y respuesta para enfrentar la temporada de lluvias y ciclones tropicales 2026, con acciones enfocadas en proteger a la población y fortalecer la capacidad de atención ante posibles inundaciones, deslaves u otros riesgos derivados de fenómenos naturales.
La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, informó que las autoridades trabajan de manera conjunta con instituciones federales y gobiernos locales para anticipar escenarios de emergencia y garantizar una respuesta organizada en las zonas con mayor vulnerabilidad.
Como parte de esta estrategia, se mantiene comunicación constante con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para compartir información sobre las condiciones climáticas y permitir que las autoridades de las 32 entidades federativas implementen medidas preventivas con mayor oportunidad.
Velázquez Alzúa explicó que también se realizan revisiones de infraestructura hidráulica, vigilancia de presas y cuerpos de agua en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), además de la actualización de mapas de riesgo para identificar regiones con posibles afectaciones por lluvias intensas.
La funcionaria destacó que los refugios temporales ubicados en municipios con mayor probabilidad de precipitaciones son evaluados para garantizar que cuenten con condiciones adecuadas en caso de ser necesarios durante una contingencia.
Asimismo, señaló que fueron establecidos Puestos de Comando para fortalecer la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales, con la participación de dependencias como la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Comisión Federal de Electricidad y otras instituciones estratégicas.
El Gobierno federal también continúa con el desarrollo de sistemas de alertamiento preventivo mediante telefonía celular y exhortó a la ciudadanía a colaborar con medidas como mantener libres los drenajes y evitar tirar basura en calles, acciones que ayudan a disminuir riesgos durante la temporada de lluvias.