El Gobierno de México destinará durante 2026 una inversión cercana a 59 mil millones de pesos para fortalecer la infraestructura educativa del país, una cifra que representa el mayor monto asignado a este rubro desde la Federación y que busca mejorar las condiciones en las que millones de estudiantes reciben clases.
El anuncio fue realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante su conferencia matutina, donde explicó que estos recursos forman parte de la estrategia nacional para garantizar el derecho a una educación de calidad mediante espacios escolares más seguros, funcionales y adecuados para el aprendizaje.
La mandataria precisó que la inversión será ejercida principalmente a través de los programas La Escuela es Nuestra (LEEN) y el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM), mecanismos con los que el Gobierno federal busca atender las necesidades de infraestructura de escuelas de educación básica y media superior en las distintas entidades del país.
Sheinbaum destacó que el monto anunciado corresponde únicamente a la inversión realizada por la Federación y no contempla los recursos adicionales que destinen los gobiernos estatales, por lo que el financiamiento total para infraestructura educativa durante el año podría ser aún mayor.
La presidenta señaló que el objetivo es mejorar aulas, sanitarios, techumbres, instalaciones eléctricas, mobiliario y otros espacios indispensables para ofrecer mejores condiciones de enseñanza y aprendizaje a estudiantes y docentes.
Asimismo, indicó que estos programas permiten atender de manera directa las necesidades de cada comunidad escolar, priorizando obras y acciones definidas con la participación de madres y padres de familia, docentes y autoridades educativas.
La estrategia forma parte de la política educativa impulsada por el Gobierno federal para reducir las desigualdades en el acceso a instalaciones dignas y fortalecer el desarrollo académico de niñas, niños y jóvenes en todo el territorio nacional.
Con esta inversión, las autoridades buscan continuar el proceso de rehabilitación y modernización de miles de planteles, especialmente en comunidades que durante años enfrentaron rezagos en materia de infraestructura.
Finalmente, la presidenta reiteró que la educación seguirá siendo una prioridad para su administración y aseguró que el fortalecimiento de las escuelas constituye una herramienta fundamental para impulsar el desarrollo social, ampliar las oportunidades para las nuevas generaciones y garantizar mejores condiciones para el aprendizaje en todo México.