El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su respaldo a los controles de tráfico realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al afirmar que estas operaciones son una herramienta indispensable para combatir la migración irregular y fortalecer la seguridad pública. El pronunciamiento ocurre en medio de la polémica generada por la muerte de dos migrantes durante operativos recientes de la agencia federal.
A través de un mensaje difundido en su plataforma Truth Social, el mandatario sostuvo que su administración no eliminará este tipo de acciones, pese a las críticas de sectores políticos y organizaciones defensoras de los derechos humanos. Trump aseguró que los agentes del ICE desempeñan una labor clave en la aplicación de las leyes migratorias y defendió la continuidad de los retenes como parte de su política de seguridad fronteriza.
La postura presidencial surge después de que un ciudadano colombiano falleciera en Maine y un migrante mexicano perdiera la vida en Texas durante intervenciones de agentes migratorios. En ambos casos, las autoridades señalaron que los elementos actuaron al considerar que los conductores representaban un riesgo; sin embargo, los hechos han sido cuestionados tras la difusión de videos en redes sociales y motivaron la apertura de investigaciones internas por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El gobierno de México informó previamente que ha presentado recursos legales en Estados Unidos relacionados con la muerte de ciudadanos mexicanos durante operativos migratorios, mientras que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, también condenó el fallecimiento del connacional ocurrido en Maine. En este contexto, el debate sobre el uso de la fuerza por parte del ICE continúa escalando, al tiempo que la administración de Trump mantiene firme su estrategia de reforzar los mecanismos de control migratorio en el país.