El Gobierno de Estados Unidos alista un nuevo paquete de aranceles que alcanzaría a alrededor de 60 países, como parte de una estrategia comercial basada en investigaciones sobre prácticas relacionadas con el trabajo forzoso. El representante Comercial estadounidense, Jamieson Greer, adelantó que las medidas podrían darse a conocer esta misma semana y sustituirían algunos gravámenes temporales vigentes.
De acuerdo con el funcionario, las investigaciones buscan determinar si los socios comerciales de Estados Unidos cuentan con mecanismos efectivos para impedir la importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso. Washington sostiene que varias economías carecen de legislación en la materia o no aplican de forma suficiente las normas existentes, lo que serviría como fundamento para imponer nuevos impuestos a las importaciones.
Entre los países que podrían verse afectados se encuentra México, junto con Canadá, la Unión Europea, Indonesia, Ecuador y Pakistán. En estos casos, la propuesta contempla un arancel del 10%, al considerar que, aunque existen disposiciones legales para combatir el trabajo forzoso, su aplicación resulta insuficiente bajo los criterios del Gobierno estadounidense.
La medida forma parte de una nueva estrategia comercial impulsada por la administración de Donald Trump, luego de que la Corte Suprema invalidara parte de los aranceles decretados anteriormente por considerar que excedían las facultades presidenciales. A partir de ese fallo, las autoridades comerciales iniciaron nuevas investigaciones para sustentar jurídicamente futuras tarifas de largo plazo.
En las últimas semanas, Washington también anunció gravámenes adicionales para países como Brasil y Canadá, argumentando prácticas comerciales consideradas perjudiciales para la economía estadounidense. Los próximos anuncios podrían redefinir el panorama del comercio internacional y abrir un nuevo capítulo en las relaciones económicas entre Estados Unidos y varios de sus principales socios comerciales.