La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó un nuevo acuerdo que fortalece la protección de las áreas naturales protegidas frente a actividades de exploración y explotación minera. La medida establece mayores controles para los proyectos extractivos y refuerza la obligación de cumplir con los procedimientos de evaluación ambiental antes de cualquier intervención en territorios de relevancia ecológica.
El documento, difundido en el Diario Oficial de la Federación, precisa que las concesiones mineras no otorgan por sí mismas autorización para desarrollar actividades de exploración o explotación. Los titulares deberán acreditar el cumplimiento de los requisitos ambientales establecidos por la legislación vigente, incluso en casos de concesiones otorgadas antes de las reformas al marco minero realizadas en 2023.
Como parte de las nuevas disposiciones, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) tendrá una participación más activa en la revisión de proyectos ubicados dentro o cerca de zonas protegidas. Los dictámenes técnicos emitidos por el organismo serán considerados elementos clave en los procesos de evaluación para determinar posibles afectaciones al medio ambiente.
El acuerdo también refuerza la vigilancia sobre las actividades mineras mediante la obligación de implementar programas de restauración ambiental y mecanismos de seguimiento durante las distintas etapas de los proyectos. Además, se establecen restricciones específicas para evitar la disposición de residuos mineros en ecosistemas sensibles, humedales, cauces y otras áreas de importancia ambiental.
La Semarnat señaló que estas medidas buscan garantizar la conservación de la biodiversidad y fortalecer el cumplimiento de la legislación ambiental mexicana. Con ello, el Gobierno Federal busca equilibrar el aprovechamiento de los recursos naturales con la protección de ecosistemas estratégicos, en un contexto de creciente atención sobre los impactos ambientales de la actividad minera en México.