Una investigación encabezada por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reveló nuevas evidencias sobre el origen de la escritura maya en Calakmul, Campeche. Gracias a la reconstrucción digital de un mural prehispánico, los investigadores identificaron un signo del calendario ritual de 260 días fechado entre 400 y 200 a. C., hallazgo que modifica la cronología conocida sobre el desarrollo de la escritura en este importante centro ceremonial.
El descubrimiento demuestra que Calakmul ya formaba parte de una tradición escrita desde el Preclásico Tardío, varios siglos antes de lo que indicaban las evidencias arqueológicas previas, que situaban las primeras manifestaciones de escritura en el periodo Clásico. Con ello, el sitio se incorpora al grupo de antiguas ciudades mayas que desarrollaron tempranamente sistemas de comunicación escrita, junto con centros como San Bartolo, El Mirador y Tikal.
El mural, localizado en el interior de la Estructura II, fue recuperado durante excavaciones arqueológicas y posteriormente trasladado para su conservación. Mediante técnicas de fotogrametría, procesamiento digital de imágenes y análisis especializado, los investigadores lograron reconstruir detalles que permanecían imperceptibles debido al deterioro del dibujo original elaborado con carbón vegetal.
Además del valor epigráfico, el mural ofrece nuevas pistas sobre las creencias religiosas de la civilización maya. Los especialistas consideran que la escena representa un episodio relacionado con el ciclo del dios del maíz y que el glifo fue añadido posteriormente para señalar el momento en que ocurrió el acontecimiento representado.
El hallazgo amplía el conocimiento sobre la evolución cultural de las Tierras Bajas mayas y abre nuevas líneas de investigación para comprender el desarrollo de la escritura, la iconografía y las prácticas ceremoniales de una de las civilizaciones más importantes de Mesoamérica.