Un terremoto de magnitud 7.1 estremeció la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, al sur de Japón, donde autoridades reportaron personas heridas y daños en edificios, carreteras y puentes. El movimiento también provocó cortes de electricidad e incendios en distintos puntos.
Tras el sismo, la Agencia Meteorológica de Japón emitió un aviso de tsunami, el cual fue retirado aproximadamente dos horas después. El gobierno japonés activó un grupo de trabajo para recopilar información, determinar la magnitud de los daños y coordinar posibles labores de rescate.
Entre las principales afectaciones se reportó el descarrilamiento de un tren en la estación de Yatsushiro, mientras que un hospital de esa ciudad recibió a alrededor de 40 personas lesionadas. En el castillo de Kumamoto también se registraron daños en varios muros de piedra.
El terremoto provocó además interrupciones en los servicios de transporte. Los trenes bala y las líneas ferroviarias locales de Kyushu fueron suspendidos para realizar revisiones de seguridad, mientras que el aeropuerto Aso Kumamoto cerró su pista.
Las autoridades también revisaron las instalaciones nucleares de la región. La Autoridad de Regulación Nuclear informó que no se detectaron anomalías en tres centrales cercanas como consecuencia del movimiento telúrico.
La emergencia se complicó posteriormente por una explosión registrada en el centro comercial Aeon Mall Kumamoto, en la ciudad de Kashima. Parte del segundo piso del inmueble se derrumbó y varias personas resultaron heridas o quedaron atrapadas, de acuerdo con los reportes recibidos por los servicios de emergencia.
Bomberos y equipos de rescate acudieron al lugar para determinar el alcance de los daños y localizar a posibles personas atrapadas. Las autoridades señalaron que todavía no se había establecido el número exacto ni la gravedad de los heridos.