La zona donde un tren de carga de Ferromex descarriló y provocó un derrame de sustancias químicas en Naco, Sonora, permanece bajo clausura temporal como medida preventiva, informó la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena. Las autoridades buscan descartar riesgos ambientales posteriores al incidente.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y Protección Civil mantienen presencia en el sitio, mientras se realizan estudios para determinar si los materiales alcanzaron el subsuelo. La principal preocupación es establecer si hubo permeabilidad o lixiviación hacia el manto acuífero, particularmente después de las lluvias registradas en la zona.
Bárcena detalló que entre las sustancias involucradas se encuentran cobre e hidrosulfuro de sodio. De acuerdo con la funcionaria, Ferromex ya recuperó el cobre derramado y trabaja en el trasvase de mil 700 litros de hidrosulfuro de sodio para disminuir los riesgos asociados al material.
El incidente ocurrió cerca de un arroyo temporal, por lo que las autoridades realizaron un sobrevuelo de aproximadamente cinco kilómetros del cauce, incluyendo el poblado de El Sauz, ubicado a 3.7 kilómetros del punto del accidente. Durante la inspección no se detectaron evidencias de que la sustancia derramada hubiera llegado hasta esa comunidad.
La restricción de acceso se mantendrá mientras concluyen las evaluaciones ambientales. Los resultados permitirán determinar si el derrame generó alguna afectación al agua subterránea y qué medidas adicionales deberán implementarse para garantizar la seguridad de la zona.