El número de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7.1 que golpeó el suroeste de Japón aumentó a 34, mientras los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda entre estructuras colapsadas en la prefectura de Kumamoto.
Las altas temperaturas representan una dificultad adicional para los rescatistas que trabajan en las ruinas del centro comercial Aeon, donde una explosión provocó el derrumbe de parte de la estructura. Durante las últimas horas fueron recuperados siete cuerpos entre los restos de acero, cables y escombros.
Otro de los puntos afectados fue una planta de Nippon Paper Industries, ubicada en Yatsushiro, donde el colapso de una sección de la chimenea dejó ocho personas fallecidas. Además, cinco afectados permanecen en estado crítico, de acuerdo con el balance de las autoridades locales.
El terremoto ocurrió el martes y provocó daños de consideración en distintas zonas de Kyushu. Viviendas resultaron destruidas, mientras puentes y otras infraestructuras sufrieron afectaciones; además, se registraron incendios y cortes en servicios básicos.
La emergencia continúa para miles de habitantes. Cerca de 9 mil 500 personas permanecen en centros de evacuación y alrededor de 13 mil 520 hogares seguían sin suministro eléctrico este jueves, mientras los servicios de emergencia mantienen los trabajos para atender a las comunidades afectadas.