El director de Protección Civil de Soledad de Graciano Sánchez, Martín Bravo Galicia, informó que el municipio redujo a seis los puntos considerados de mayor riesgo por inundaciones, resultado de las obras hidráulicas realizadas en coordinación con el Gobierno del Estado. Señaló que, pese a las lluvias intensas registradas recientemente, el nivel de los encharcamientos disminuyó en comparación con años anteriores.
El funcionario explicó que aún persisten problemas en algunos sectores, principalmente por deficiencias en el mantenimiento de la infraestructura hidráulica y por la acumulación de basura en alcantarillas y bocas de tormenta. En ese sentido, hizo un llamado a la ciudadanía para mantener limpios los frentes de sus viviendas y evitar arrojar desechos a la vía pública, ya que esta situación dificulta el desalojo del agua durante las precipitaciones.
Bravo Galicia indicó que Protección Civil mantiene un monitoreo permanente en el bulevar Río Santiago, donde se han establecido mesas de coordinación con autoridades estatales y federales para recibir avisos oportunos cuando sea necesario desfogar agua hacia ese cauce. Asimismo, informó que se realizan recorridos dos veces por semana desde Río Santiago hasta Palma de la Cruz para retirar obstrucciones y evitar afectaciones durante las lluvias.
Respecto a los puntos que aún presentan mayor riesgo, mencionó zonas como la rotonda de Cactus, San Luis Uno, Rivas Guillén y San Lorenzo, particularmente en la calle Vizcaya. Precisó que las principales afectaciones continúan siendo los encharcamientos y, en casos de lluvias extraordinarias, el ingreso de agua a algunas viviendas, situación que las autoridades buscan prevenir con acciones de vigilancia y mantenimiento.
El director destacó que en Rivas Guillén ya comenzaron a observarse resultados positivos gracias a la construcción de un colector pluvial, el cual permitió reducir considerablemente el nivel del agua durante las últimas precipitaciones. Explicó que, aunque la obra aún no está concluida al cien por ciento, en la lluvia más reciente ya no fue necesario evacuar personas, pues el nivel del agua descendió de aproximadamente medio metro a cerca de 20 centímetros, mejorando las condiciones de seguridad para los habitantes.