Por Redacción Contra Réplica

Más de la mitad de los trabajadores en México laboran en la informalidad, revela informe

Especialistas advierten que el país se aleja de la meta planteada para 2030.

La informalidad laboral continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado de trabajo en México. Durante el primer trimestre de 2026, el 54.8 % de la población ocupada desempeñó sus actividades fuera del empleo formal, una cifra que refleja un estancamiento en los avances registrados durante los últimos años y que pone en riesgo el objetivo nacional de reducir este indicador para 2030.

De acuerdo con un análisis elaborado por el observatorio México, ¿Cómo Vamos?, con base en datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, el porcentaje de trabajadores en la informalidad apenas ha disminuido 4.5 puntos porcentuales en poco más de dos décadas. Aunque la tasa muestra una reducción respecto a 2005, el número total de personas en esta condición pasó de 24 millones a 32.6 millones debido al crecimiento de la población económicamente activa.

El estudio también advierte que la disminución de la informalidad perdió impulso en los últimos años. Mientras que en el primer trimestre de 2024 la tasa era de 54.3 %, para el mismo periodo de 2026 aumentó a 54.8 %. Según los especialistas, el indicador debería ubicarse alrededor del 52.5 % este año para mantener una trayectoria compatible con la meta gubernamental de alcanzar un nivel de 48.9 % al finalizar la década.

Los sectores con mayor presencia de empleo informal continúan siendo las actividades agropecuarias, la construcción, los servicios personales y los negocios relacionados con hospedaje y alimentos, donde la mayoría de los trabajadores carece de prestaciones laborales y seguridad social. En contraste, áreas como los servicios corporativos, el sistema financiero, la educación y los sectores vinculados con electricidad y telecomunicaciones concentran los mayores niveles de empleo formal.

El informe también expone que las diferencias entre un empleo formal y uno informal van más allá del acceso a prestaciones. Los trabajadores con un empleo formal perciben, en promedio, ingresos considerablemente superiores, mientras que las mujeres enfrentan una doble desventaja al registrar mayores niveles de informalidad y menores ingresos en comparación con los hombres. Para los especialistas, estos resultados evidencian la necesidad de fortalecer políticas públicas que impulsen la creación de empleos formales y reduzcan las brechas laborales en el país.