El próximo sábado 19 de septiembre se llevará a cabo el Simulacro Nacional de sismo 2026, un ejercicio que contará con cinco hipótesis sísmicas de distintas magnitudes con el propósito de fortalecer la preparación y coordinación ante posibles emergencias.
Durante la presentación del operativo, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, informó que la jornada preventiva se desarrollará en punto de las 12:00 horas y permitirá poner a prueba los protocolos de actuación de instituciones públicas, privadas y de la ciudadanía.
Para esta edición del simulacro se contemplan diferentes escenarios que permitirán evaluar la respuesta de cada región del país de acuerdo con sus condiciones de riesgo. En la Ciudad de México se considerará una hipótesis de movimiento telúrico con magnitud de 7.7, con la finalidad de revisar los mecanismos de atención y organización ante un evento de gran intensidad.
La funcionaria explicó que este tipo de ejercicios tienen como objetivo mejorar la preparación de la población, fortalecer la coordinación entre los tres niveles de gobierno y promover acciones que ayuden a reducir los riesgos asociados a los fenómenos naturales.
El simulacro permitirá activar sistemas de alerta, realizar evacuaciones ordenadas, revisar tiempos de respuesta y detectar áreas de oportunidad en los procedimientos establecidos por las autoridades de protección civil.
Además, se busca fomentar que familias, centros de trabajo, escuelas y dependencias públicas cuenten con planes de emergencia actualizados, identifiquen rutas de evacuación y conozcan las medidas básicas de seguridad en caso de un sismo real.
Las autoridades hicieron un llamado a la población para participar activamente en el ejercicio y tomarlo con seriedad, ya que la prevención y la capacitación constante son herramientas fundamentales para disminuir posibles afectaciones durante una emergencia.
El Simulacro Nacional del 19 de septiembre forma parte de las acciones permanentes de cultura de protección civil en México, un país con alta actividad sísmica donde la preparación de la sociedad resulta clave para enfrentar este tipo de fenómenos naturales.